Unos palillos trazan círculos en un gran tazón de noodles, parece un movimiento continuo e imparable, sin embargo algo alerta este ritmo frenético, algo oscuro y sucio, parece ser una cucaracha. Pronto se vuelve a sumergir y ocultarse en esta sopa metafórica. De este modo arranca Disorder (现实是过去的未来), documental que nos presenta una serie de historias ocurridas en el entorno urbano de Guangzhou.

En Disorder (2009), el documentalista Huang Weikai (黄伟凯) sigue ahondando sobre los conflictos que se desarrollan en la ciudad y cómo éstos afectan a las personas que allí habitan. No obstante, a diferencia de su primer proyecto, éste lo podemos considerar un proyecto colaborativo, puesto que parte de un material de más de mil horas de grabación, recopilado por distintos video-aficionados (DV) que documenta diferentes acontecimientos sucedidos en la ciudad de Guangzhou.

La composición de la obra se basa en la grabación de las experiencias cotidianas recogidas por estos aficionados. En un principio, el material escogido aleatoriamente por un aficionado puede resultar intrascendente, sin embargo, como comenta Huang Weikai:

“Estos aficionados a menudo se olvidaron de lo que habían filmado, o simplemente sentían que las imágenes que compilaron no tenían ningún valor. Pero, después de ver algunas de las grabaciones me quedé asombrado por las cosas que documentaron, fue en ese momento cuando se me ocurrió la idea de Disorder. Porque después de ver horas y horas de su metraje pensé en utilizar un método de collage para exponer otra visión de la ciudad. Había tantas perspectivas diferentes reveladas en su material de archivo que mostraban el lado absurdo de la vida en esta ciudad.” (Huang en Benny Shaffer).

Huang Weikai

Los primeros pasos de Huang Weikai estarán ligados a su participación con el grupo de artistas U-theque, en el que participará en dos proyectos colaborativos como camarógrafo, San Yuan Li (2003) y Meishi Street (2006), que más tarde se mostrarán como influencias determinant es en su futuro proyecto Disorder.people-director-huang-weikai-mask9

Como director realiza su primer proyecto documental en 2005, Floating. En su primer proyecto en solitario documentará la vida del músico callejero, Yang Jiwei. La obra documenta las vivencias del músico por las calles de Guangzhou, así como su problemática vida privada. La disposición de Huang Weikai en esta obra es la de observador y participante del mundo social que documenta, rompiendo la barrera entre el espacio público y el privado, ofreciendo una mirada íntima de la vida de Yang Jiwei y las diversas personas que transitan por las flotantes periferias de Guangzhou.

La ciudad heterotópica

Los espacios urbanos se han convertido en un referente ineludible del arte chino. Las transformaciones urbanísticas no traen consigo solo la alteración del espacio físico sino que deviene un conflicto directo sobre la vida de los sujetos que lo habitan. En consecuencia, se produce una batalla de intereses que rompe, o al menos contradice, el discurso político de la ya tan manida armonía (和谐) de la sociedad china,  creándose múltiples heteropías dentro de la ciudad.

Michel Foucault advierte en su discurso “De los espacios otros” que, [la heterotopía] tiene el poder de yuxtaponer distintos espacios en un único lugar real, varias ubicaciones que se excluyen entre sí. Además, parece una pura y simple apertura, pero que, por regla general, esconde formas variadas de exclusión muy particulares: cualquier persona puede penetrar en ese espacio heterotópico, pero a decir verdad, no es más que una quimera: uno cree entrar y está, por el mismo hecho de entrar, excluido. Los dos aspectos plateados por Foucault son relevantes respecto a la significación de la ciudad en China planteada por Huang Weikai.

El primer supuesto planteado es la idea de que un espacio -como la ciudad- no puede llevarnos a plantearlo como un todo unificado. En un espacio determinado confluyen a su vez diversas redes espaciales que interaccionan y crean nuevos significados. Ningún espacio se muestra inamovible e inalterable, existe un conflicto constante por la dominación de unos espacios sobre otros y el acercamiento entre los distintos espacios, como dice Foucault, da muestras de pretender una exclusión, la exclusión del que ostenta el poder frente al que no lo posee.

El segundo aspecto refiere al sujeto que habita en este espacio. El sujeto es capaz de transitar por los diferentes espacios y adoptar nuevas pautas de comportamiento pero, al mismo tiempo que lo absorbe, lo rechaza. Éste es el caso de los marginados, aquellos que viven dentro del espacio, puesto que transitan por sus calles, carreteras o grandes edificios, pero, sin embargo, son percibidos como entes externos. Estos dos aspectos, la alteración del comportamiento y la exclusión, serían dos aspectos perversos que el propio sistema genera dentro de la ciudad.

A pesar de que la ciudad se convierte en el objeto referente, será la sociedad china el protagonista observado en Disorder. Lo vemos en cada fragmento e historia inconclusa, el caos es dueño de la ciudad y, en ese momento, es cuando parece clarificarse de algún modo la reflexión que subyace en todo el relato acerca de la sociedad. Parece existir una falta de empatía emocional por parte de los individuos. Un claro ejemplo de esta amnesia afectiva queda patente cuando comprobamos como la historia de un cocodrilo extraviado es capaz de concitar la expectación y preocupación de decenas de personas, mientras que un drama tan llamativo como el abandono de un bebe casi pasa desapercibido.

La ciudad, como decimos, es el referente contextual y, a su vez, la tabula rasa de la modernidad en China desde que Deng Xiaoping (邓小平) citara aquella frase:

No importa que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones”.

Esta frase sirvió para caracterizar el nuevo rumbo que quería tomar el Estado en materia de reformas, representado en las Cuatro modernizaciones”. Si bien en una primera fase se produjo un clima de apertura y dinamización de los diferentes sectores y cuerpos sociales, a medida que pasaron los años se mostraron numerosas distrofias en el sistema.

Como señala Manel Ollé, se produjo una agudización de la estratificación y la desigualdad social. Además, añade que, en el proceso de transformaciones económicas y sociales experimentados por China en las últimas décadas, se ha observado la importación y adaptación de valores, modas, pautas de consumo, formatos vitales, fenómenos de cultura de masas, modelos organizativos, culturales y de interacción dominantes en las sociedades capitalistas asiáticas y occidentales.

Se produce, por tanto, la pérdida de los referentes pasados, antaño imprescindibles, en favor de una política pragmática que convierte al objetivo del desarrollo en el único referente social. Como comprobamos en Disorder, no se podrían entender los distintos desarrollos de las secuencias sin la existencia de un progresivo cambio de valores, desde una sociedad donde existe una negación del individuo por un todo masificador, a una sociedad donde el sujeto es un ente individualista y pragmático, susceptible de generar espacios de cohesión social.

En esta sociedad desordenada encontramos un buen ejemplo de las nuevas producciones documentales en China que, a pesar de  no contar con un gran seguimiento de público, nos ofrece una gran vitalidad y madurez en su discurso. Además, encontramos en éste, un importante referente para observar los cambios producidos en China en las últimas décadas. En última instancia, será el espectador el que tenga el papel de interpretar lo observado.

Video Disorder

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Creador y director de Red China. Licenciado en Historia por la Universidad de Granada, Máster de Estudios Chinos por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y Máster de Profesorado por la Universidad de Granada. Su interés por China vino a través del cine y su historia.