Ahora hablaré acerca del multilateralismo de China. Muchos estudios se han realizado acerca del multilateralismo que emprende Beijing como parte de su política exterior. Desde mi perspectiva, el enfoque de Hongying Wang es ilustrativo; en uno de sus textos menciona que desde 1980 la teoría china de Relaciones Internacionales se enfoca en estudiar al multilateralismo porque el gobierno chino adoptó el principio de “paz y desarrollo” en materia de política exterior. En el Libro Blanco sobre el Camino del Desarrollo Pacífico de China, el gobierno chino afirma que, precisamente, en la construcción de un mundo armonioso adecuado para el desarrollo económico, los Estados deberían promover el multilateralismo en los ámbitos económico y de seguridad internacional, siguiendo normas reconocidas de derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas. De hecho, en prácticamente todos los textos fundacionales de los esfuerzos multilaterales promovidos por Beijing –Foros de cooperación, Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura, Carta de la Organización de Cooperación de Shanghái, entre otros– se puede leer este principio.

Conceptos del multilateralismo de China

Sin embargo, el multilateralismo es una práctica relativamente nueva para China. Desde la década de 1980 el término “multilateralismo” aparece cada vez más en textos gubernamentales, en detrimento de “multipolaridad”. En chino多边主义 (duobian zhuyi, multilateralismo) se compone de los caracteres多 (mucho) y 边 (lado), más 主义 (sufijo: –ismo). El asunto es que边 representa lados que componen algo, y tienen el mismo valor por ser parte del todo, de ese algo. Caso contrario a多极化 (duojihua, multipolaridad), en el que 极 implica extremos y jerarquización en tanto se traduce como “cima” o “lo mayor” (化 también es sufijo –ización), pero ¿puede haber dos cimas en una montaña, o dos puntos más altos? La multipolaridad, en el pensamiento chino, se refiere a la distribución de poder en el sistema internacional, y la multilateralidad se refiere a un enfoque múltiple para solucionar problemas comunes.

En este sentido, China se ve como un “lado” importante que conforma al sistema internacional. En otras palabras, un “engrane” parte de la maquinaria global; sí, un engrane que cada vez más aumenta sus capacidades económicas y militares, su voz en la arena internacional, los estándares de vida de su población, pero un engrane al fin y al cabo.

Espacios en la política multilateral china

Veamos un poco los casos concretos del multilateralismo chino. Un caso con mucho eco entre medios de comunicación y académicos es el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura. China, siguiendo su concepto de multilateralismo, ha aceptado reducir su virtual veto sobre las decisiones del Banco con tal de conseguir socios financieros clave, europeos sobre todo. Si bien el poder económico de China podría seguir aumentando en los próximos años, se observa voluntad política para llevar a cabo un proyecto multilateral y, sobre todo, diferenciarse de otros esfuerzos multilaterales similares, como el Banco Asiático de Desarrollo o el Banco Mundial, que tienen hegemonías con un gran poder de veto.

Otro caso del multilateralismo de China está relacionado con la Organización para la Cooperación de Shanghái. Aunque lleve un nombre chino en el título de la organización, realmente son dos potencias regionales las que la lideran. Si los originales “Cinco de Shangái” hubiesen formalizado el mecanismo multilateral, probablemente habría existido una organización con clara hegemonía china. Pero, la inclusión de Rusia estableció un balance de poder que la hace, sino totalmente multilateral, si bilateral.

El caso de la bolsa de valores de China

Por último, me gustaría referirme a los recientes efectos nocivos en la bolsa de valores de China. Citando al exprimer ministro australiano, “China aprende lecciones de la bolsa en tiempo real”. Recordemos que uno de los aspectos internacionales con menor gobernabilidad son las finanzas globales, y la volatilidad recientemente experimentada en la bolsa de valores china –aunado a la respuesta del gobierno para estabilizarla– es uno de los signos de la todavía adaptación de China al multilateralismo global. En muchos aspectos, China aún no se adapta a las reglas multilaterales globales; las finanzas es una, seguimiento de normas es otra (derechos humanos, transparencia en gastos militares). Pero, los principios de política exterior adoptados por el gobierno chino, más los esfuerzos en los que se ha involucrado recientemente, refleja una voluntad política de seguir un multilateralismo pleno que le permita continuar con su desarrollo económico.

Hasta ahora China se ha beneficiado de los principios multilaterales imperantes. Sin embargo, cabe preguntarse ¿hasta qué punto seguirán beneficiando al país asiático? La renuncia de Beijing de seguir la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar para la resolución de los conflictos en la región es un alarmante signo de que, cuando vulneran su soberanía, China puede optar por salirse de las normas globalmente reconocidas.