El tema de la homosexualidad en China no ha de que ser tratado como excepcional y único, de hecho, la persecución, el castigo, el maltrato y la discriminación hacia los las prácticas homoeróticas no han sido fenómenos limitados a China exclusivamente.

Antes de comenzar con el análisis de la homosexualidad en la sociedad de la información en China expondremos brevemente la influencia que la cultura occidental tuvo en la consideración de la homosexualidad en China.

La primera ley anti-homosexual que definía ilegal el acto sexual voluntario entre personas del mismo sexo fue introducida en China en 1740, coincidiendo con el comienzo de la Ilustración en Europa. Durante el periodo denominado “de las reformas” entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, la homofobia fue importada en China junto con las ciencias y la filosofía occidentales, aunque su transcendencia sobre la mayor parte de la población fuera pequeña durante mucho tiempo. Como antecedentes de la sorpresa ante los ojos europeos de la consideración que la homosexualidad tenía en China, valga el ejemplo del misionero jesuita Matteo Ricci, que durante la dinastía Ming (1368-1644), en el siglo XVI, escribió sobre las “perversiones contranaturales” expresando su horror ante la actitud abierta y tolerante de los chinos ante la homosexualidad, lo que indica que el rechazo a la homosexualidad en China es un proceso relativamente tardío.

Como comenta Pflugfelder (1999):

“En el ámbito de la ciencia sexual, la interacción de las culturas entre China y Occidente se llevó a cabo sólo en el siglo XX, cuando los intelectuales chinos republicanos introdujeron la sexología europea entre el público chino (o cuando médicos, pedagogos y ministros oficiales la aprendieron en Japón), más bien la interacción ocurrió en el momento mismo en que el discurso científico de los sexólogos empezaba a formarse en Europa”. [1]

En China la existencia de homoerotismo ha sido documentada desde la antigüedad, tanto en literatura como en otras artes. Encuentros y citas homosexuales no eran un secreto en la China imperial, sobre todo entre las clases altas. En cierto modo, se podría considerar que el comienzo de la intolerancia hacia los homosexuales fue una reacción a la llegada del pensamiento ilustrado occidental.

De hecho, hasta entonces los homosexuales no habían sido objetos de interés especial, eran simples y anónimos súbditos del imperio y ninguna de las religiones y filosofías tradicionales chinas había condenado la homosexualidad. El pensamiento daoísta, por ejemplo, se basa sobre la relación  entre el yin y el yang: dos fuerzas opuestas que mantienen la armonía a través del equilibrio, así que simplemente considera la homosexualidad como algo en que falta este equilibrio. En el budismo, por su parte, para poder alcanzar el Nirvana es necesaria la represión de los instintos sexuales tanto para los homosexuales como para los heterosexuales. Finalmente, en el código confuciano tampoco existía ninguna cláusula específica dedicada a la homosexualidad. En la sociedad china tradicional confuciana siempre ha existido una cierta tolerancia a la homosexualidad y, especialmente, entre los hombres de las clases más altas. De todas formas, el confucianismo pone como su fundamento social el matrimonio y la continuidad de la familia con hijos es la obligación ineludible de cualquier individuo. De hecho, para el confucianismo una persona está reconocida como individuo sólo en función de la posición social que ocupa en cada relación social y se le juzga socialmente por el desempeño del rol asignado en cada momento (padre, hijo, esposo, esposa, hermano mayor, hermano menor, amigo)

En China había tolerancia hacia el homoerotismo siempre que fuese practicado paralelamente a los propios deberes familiares y filiales. Dicha tolerancia choca con la identidad homosexual “exclusiva” de la sociedad contemporánea, nueva identidad ésta que no puede conciliarse con la institución confuciana de la familia patriarcal. El concepto de la homosexualidad exclusiva nunca existió en la China antigua, es algo nuevo, estrictamente relacionado con el concepto de “sexo por placer”, evocación de la sexualidad, introducida en China desde Occidente, durante el fermento cultural de principios del siglo XX, concepto contrapuesto a “sexo para reproducirse” típico de la sociedad china tradicional.

A partir de 1949, China, entró en un período de represión al individualismo que duró al menos 20 años. El concepto dominante en este periodo era: “no serás nadie si no eres parte de un grupo”.Algunos ejemplos son la obediencia y sumisión a las autoridades,  las prácticas de grupos de discusión, y las largas sesiones de lucha política que normalmente acababan con el castigo de los acusados para no adaptarse o cumplir las normas.

El placer personal iba contra las normas, el amor puro era considerado un sentimiento burgués y las prácticas sexuales no estándares se veían como crímenes mezquinos. Durante la Revolución Cultural, de 1966 a 1976, los homosexuales fueron expuestos a la vergüenza pública o internados como criminales. En ese periodo cualquier discusión o actividad relacionada con el sexo fue denunciada como “burguesa”, “lujuriosa” y “decadente”. Las propuestas de educación sexual fueron condenadas y se las acusaba de ser consecuencia de la influencia corrosiva de las ideas burguesas. Huelga decir que los editores y autores relacionados con el conocimiento de la sexualidad fueron criticados y atacados por los Guardias Rojos y por las “masas revolucionarias” (Ruan, 1991:173).

Tras la muerte de Mao Zedong (1976) todavía se asociaba la homosexualidad a la drogadicción, robo y perversión, aunque la situación empezó a cambiar a de finales de los años setenta, cuando Deng Xiaoping, empezó las reformas de mercado y abrió la economía al mundo exterior. En 1997 la sodomía fue despenalizada. El 20 de abril de 2001 la nueva clasificación de los desórdenes mentales y sus criterios de diagnóstico en China eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales

D. Kristof comenta en un artículo titulado “Curing: Homosexuals in China” del año 1990:

“ […] cuando los homosexuales son tratados por lo que la mayoría de los médicos chinos considera una enfermedad mental, a veces el tratamiento consiste en dolorosas descargas eléctricas para desalentar pensamientos eróticos. Un enfoque alternativo es ofrecer medicamentos a base de hierbas que inducen el vómito. En cualquier caso, la idea es estimular una reacción muy desagradable que se asociaría a partir de entonces con los pensamientos eróticos y reduciría así el ardor del paciente.

Ambos enfoques (…) son aclamadas por los doctores en China como un éxito notable en “curar” la homosexualidad”. [2]

Como resumen se podría decir que la política actual del gobierno chino hacia el comportamiento entre personas que se definen homosexuales esta caracterizada por las tres negaciones: 不支持, 不反对, 不提倡 “No apruebo, no desapruebo, no promuevo”.

Contenidos LGBTQ: La realidad de internet

A la luz de lo expuesto en el apartado anterior, se podría afirmar que un país como China, donde el control del Estado sobre la libertad de expresión es notoriamente fuerte, y donde la mayoría de la población aún  está muy ligada a las tradiciones, Internet ofrece la posibilidad de expresarse liberalmente o casi (hasta que no llega alguna forma de censura).

Teniendo en cuenta el relativamente amplio margen de libertad que ofrece y el tipo de investigación “a distancia” que se ha tenido que llevar a cabo para realizar este trabajo, Internet ha sido la principal fuente de información.

Para la obtención de la información se ha procedido con la búsqueda y la traducción de material encontrado en Internet y exclusivamente realizado en China como prensa, programas, charlas y debates sobre el tema de la homosexualidad, actuando como un viajero que visita los espacios virtuales donde los homosexuales pueden expresar con más libertad su identidad, sus dudas, sus preguntas y realizan declaraciones.

De acuerdo a lo señalado por Kang y Yang  (2009), los blogs [3] ofrecen a los homosexuales la posibilidad de expresarse, discutir y poder desarrollar debates legales, morales y sobre los aspectos biológicos relativos al comportamiento homosexual en China. Además el poder mantener el anonimato evita a los homosexuales, en China como en todo el mundo, la opresión y los insultos personales de tipo homofóbicos.

Por otra parte, hay que tener en cuenta tres aspectos previos importantes a la hora de analizar la credibilidad de las webs en el continente chino, o sea:

  • Fiabilidad.
  • Censura del Estado.
  • Autocensura.

Debido al carácter de esta investigación, cuando se habla de censura y autocensura sólo nos referimos al bloqueo o a las limitaciones en la red dentro de China, excluyendo la censura que podría ser aplicada a páginas web internacionales que entran en el país.

La fiabilidad

La fiabilidad de los contenidos de blogs gay o chats gay está relacionada con el hecho que los usuarios no están obligados a darse de alta y aparecer en la discusión con sus datos reales y, por lo tanto, existe el riesgo que no todo lo que está escrito se corresponda a la realidad.

Censura del Estado

No se puede tener un pájaro en una mano cerrada, porque muere. Es necesario dejarlo volar, pero dentro de una jaula, porque si no volaría lejos y perdería el camino.

Chen Yun [4]

Otra característica que obstaculiza el flujo natural de la información libre es la policía de la red o “cyberpolicía” de la que se sirve el Estado. Está compuesta por expertos de informática e Internet y su objetivo es controlar websites, discusiones y forums, así como bloquearlos cada vez que en ellos aparezcan contenidos o simplemente palabras “prohibidas”.

No es un secreto el proyecto “China’s Golden Shield Project” [5] que como afirma Greg Walton (2001:6) pone en peligro la protección de los derechos humanos, en particular el derecho a la privacidad –un derecho que se encuentra en la base de los demás elementos esenciales del activismo democrático, como la libertad de asociación y la libertad de expresión.

Esta clase de vigilancia por parte del Estado ha sido posible gracias al uso de tecnología que China ha comprado a otros países. Etham Gutmann (2005), por ejemplo, acusa a Cisco [6] de haber violado las normas estadounidenses vendiendo a la RPC tecnología prohibida, construyendo una base de datos estatal actualizada en tiempo real y que se ha extendido a los móviles de última generación. Este sistema permite a las autoridades censurar todas las formas de comunicación digital.

En “Who lost China’s Internet” (2002), Etham Gutmann habla de Cisco como la superpotencia de la red que ha ayudado a estandardizar la red china y equipándola con los servidores de seguridad a escala nacional. Etham Gutmann afirma: “Las autoridades chinas han importado y desarrollado un sistema que controla la red en búsqueda de signos en los proxies [7]. Un usuario, tecleando frenéticamente al encontrar algo que no esté bloqueado facilita automáticamente al Gobierno una lista negra”.

En una entrevista publicada en The Epoch Time referente a la presentación de powerpoint de Cisco, Etham Gutmann se afirma que dijo: “En la solución Cisco para el Gold Shield Project figuran frases tales como “Soluciones telefónicas de Vigilancia” y “Soluciones de Videovigilancia para el aumento de la estabilidad social.” [8]

El gobierno chino ha establecido filtros en los portales de Internet diseñados para filtrar palabras clave “sensibles” consideradas ilegales. La lista negra incluyen palabras como “democracia” “derechos humanos”, “libertad”, “64” (para el 4 de junio, o sea el incidente de Tian’anmen), “Dafa” (Falun Gong) y “disciplina”, y también se eliminan los textos en los que el nombre de los líderes del Partido Comunista Chino aparecen en un contexto irrespetuoso (He., 2006).

Auto-censura

Tal y como afirma Judith Butler (1997):

“La operación de una implícita y poderosa forma de censura sugiere que el poder de la censura no se ha agotado por la explícita política del Estado o por el reglamento. Tales formas de censura implícitas, de hecho, pueden ser más eficaces que la forma explícita en la aplicación de un límite sobre la libertad de expresión. Las formas de censura explícita están expuestas a ciertas vulnerabilidades, precisamente a la de ser más fácilmente legibles.”

Un ejemplo podría ser cuando el ex presidente Jiang Zemin, en un discurso sobre el peligro del impacto negativo de Internet llamó a los usuarios de Internet a protegerse de informaciones distorsionadas, diciendo:

“En caso contrario las personas se preguntarán cómo contar la verdad de la distorsión en Internet (…). Los avances en la ciencia deben servir, no dañar, a la humanidad (…). En cuanto a Internet, su desarrollo, hoy en día nos ofrece un fácil acceso a la información de todo el mundo (…). Espero que todos los jóvenes, tanto chinos como extranjeros, y todos los científicos y académicos de todo el mundo puedan hacer el mejor uso de Internet como de otros medios de comunicación” [9]

Desde el mes de septiembre de 2007, los internautas de los cibercafés de Shenzhen se familiarizaron con los nuevos rostros de la vigilancia: JingJing y Chacha, dos policías virtuales que aparecen en las pantallas de los ordenadores cada treinta minutos, para recordar las reglas a seguir.

No faltan los internautas que intentan utilizar signos tales como « », « / », « \ » entre las letras de las palabras para evitar la censura, aunque la policía informática sigue instalando nuevos filtros que detectan esos códigos.

Los medios de comunicación en China están regulados, en teoría, pero, debido a la extensión del sector de los medios de comunicación, las directrices y políticas son difíciles de aplicar  y de hacer  cumplir (Donald  y Keane, 2002, p. 7). [10]  Otros  estudiosos  del  fenómeno, como el ya citado Greg Walton, creen que el “Great Firewall of China” [11] está fracasando. Walton afirma que es en gran parte debido al aumento del volumen del tráfico de Internet en China. El gobierno sabe que ya no puede esperar poder filtrar todo el material “objetable” antes de que entre en el Network de China, y así, se enfrenta a las fuerzas contradictorias de apertura y de control. China está tratando de llegar a un equilibrio entre la información relacionada con las necesidades de la modernización económica y las necesidades de seguridad de la estabilidad interna. (Walton, 2001:7). De este modo, aunque el gobierno chino declara que inspecciona y controla los contenidos políticos y sexuales explícitos, su único objetivo real es la información política que considera “perjudicial para la seguridad nacional” (He, 2006).

Este control por parte de gobierno de todo o casi lo que se dice en las chats, la selección de la información que puede “pasar” y la que no, el decidir cuándo publicar un tipo de información, etc. parece una medida exagerada. Tiziano Terzani (1984), refiriéndose a la frase dicha por Deng Xiaoping durante el periodo de abertura “Abrir las ventanas para dejar entrar aire fresco”, comenta que “ha abierto las ventanas para dejar al aire fresco entrar y ahora quiere eliminar todos las moscas que han entrado con el aire”…esta frase desafortunadamente podría todavía aplicarse en la actualidad. Wen Jiaobao en 2004 dijo que “Seguiremos fortaleciendo el desarrollo y la gestión del mercado de productos culturales y de Internet luchando sin tregua contra la publicaciones pornográficas e ilegales llevando a cabo activamente los intercambios culturales con otros países” y “Seguiremos adelante con la formulación de un plan global de reestructuración cultural y un programa para el desarrollo cultural, un plan que incluye el control de pornografía y publicaciones ilegales y la protección de nuestras reliquias culturales y archivos, así  como nuestro patrimonio nacional y cultural”. [12]

El control que el gobierno chino ejerce sobre los media y, en concreto sobre Internet, tiene como objetivo defenderse de ideas políticas “peligrosas” o “subversivas” que podrían expandirse rápidamente y desestabilizar el orden político y social, pero también es una forma de filtrar ciertas ideas que se han desarrollado en el exterior de China podrían llegar al país con demasiada violencia y dañar a quien no está preparado o influir demasiado a quien tenga una débil personalidad. En definitiva, no es únicamente una táctica política para defenderse el gobierno, sino también una manera de proteger la sociedad.

Según Sun, Farrer y Choi (2006) considerando la percepción negativa de la homosexualidad en la sociedad china general, la aceptación de la identidad homosexual parece estar mediada por el acceso a la información. Para los más jóvenes, en particular, Internet ha sido el sitio más importante no sólo para encontrarse con otros hombres homosexuales, sino también por el aprendizaje de un modelo más positivo para la identidad homosexual. Webs chinas especializadas en homosexualidad ofrecen recursos sociales e intelectuales para la construcción de una identidad positiva de sí mismo. [13]

Según la encuesta de Zhu Chuanyan respecto a cómo Internet forma la identidad, muchos chinos homosexuales están haciendo uso de Internet para sentirse una comunidad, no sólo en China sino también fuera de China. La creciente exposición a la escena homosexual internacional ha creado la confianza de poder ser identificados como homosexuales. En particular, el acto de auto declararse homosexual en la sociedad china contemporánea ha aumentado.

Como afirma Sun Zhongxin en su articulo del 2007: “Some Thoughts on China’s Sexual Revolution: Sexuality and Social Change in Contemporary China“, los medios son uno de los agentes catalizadores más fuertes de la revolución sexual en China. Internet tuvo una gran influencia en el comportamiento sexual por medio de la promoción de alianzas, del intercambio de conocimientos y la provisión de una plataforma donde se pueden escuchar diversas voces. Muchas redes sociales informales de homosexuales originalmente se desarrollaron a través de Internet, como también en sitios webs privados.

Existen muchas historias de individuos que llegaron a aceptar su identidad sexual principalmente gracias a internet.

Para los jóvenes es un espacio donde aprender sobre el sexo seguro, sin correr el riesgo de seguir adelante y sin el peligro de tener sexo inseguro. Ciertamente, Internet no puede substituir al verdadero activismo. Aunque es una forma que facilita reunirse y hablar cómodamente. El contacto directo no tiene ningún sustituto real. Internet puede conducir a una cierta pasividad. La mayoría de los usuarios de Internet tienden a convertirse en consumidores de los debates (Berry, Martin y Yue, 2003: 184- 194). Es obvio que Internet es un canal poderoso para que la gente encuentre a compañeros sexuales, para organizar actividades más allá de la conexión, o simplemente para tener acceso al conocimiento sobre sexualidad y la información relacionada con el sexo. Internet provee un grado elevado de anonimato que de otra manera es raro en la sociedad china (Sun, 2007) Internet se ha convertido en el actual sitio clave para el ejercicio y la proporción de un espacio privado.

Lo qué es notable en esto es la paradoja del espacio privado, que actúa como un conducto para la libre autonomía y la propia representación con una visible reivindicación de los derechos, y al mismo tiempo una fuente para la reflección privada y la afirmación en sí mismo y de la propia identidad sexual (Berry, Martin y Yue, 2003: 136).

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[1] – Pflugfelde (1999) Cartographies of Desire: Male-Male Sexuality in Japanese Discourse, 1600-1950. Citado por Howard Hsueh-hao Chiang (2009) “Double Alterity and the Global Historiography of Sexuality: China, Europe, and the Emergence of Sexuality as a Global Possibility”, E-pisteme, 2 (1): 33-52.

[2] – Kristof. N.D, “Curing Homosexuals in China”, San Francisco Chronicle, 31 de Enero de 1990.

[3] Es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente.

[4] Chen Yun en D. Mezzetti, Da Mao a Deng, la trasformazione della Cina, Corbaccio, Milano, 1995, p.395.

[5] Proyecto Escudo Dorado (en chino: 金盾工程; pinyin: jīndùn gōngchéng), supone la censura y la vigilancia de internet por el Ministerio de Seguridad Pública (MPS) de la R.P. China. El proyecto se inició en 1998 y comenzó sus operaciones en noviembre de 2003.

[6] Cisco Systems es una multinacional estadounidense, principalmente dedicada a la fabricación, venta, mantenimiento y consultoría de equipos de telecomunicaciones, es líder mundial en soluciones de red e infraestructuras para Internet. Cisco está considerada una de las grandes empresas del sector tecnológico y es un importante miembro del mercado bursátil de tecnología.

[7] Un proxy es un programa que se interpone entre un client y un server, reenviando las preguntas y las respuestas de uno a otro. El client se conecta al proxy en lugar de al server. El proxy se conecta al server y le envía las peticiones del client, recibe la respuesta y la envia al client.

[8] En http://www.theepochtimes.com/news/5-6-26/29813.html (04-06-2009).

[9] http://www.islamonline.net/IOL-english/dowalia/techng-2000-june-21/newswires3.asp (04-06-2009).

[10] Stephanie Hemelryk Donald, Michael Keane, Yin Hong, Media in China: Consumption, Content and Crisis, Routledge, 2002.

[11] Un cortafuegos (o firewall en inglés) es un elemento de hardware o software que se utiliza en una red de ordenadores para controlar las comunicaciones, permitiéndolas o prohibiéndolas según las políticas de red que haya definido la organización responsable de la misma.

[12] En Wen Jiabao, “Zhengfu gongzuo baogao” (2004).

[13] Tema este citado también con respecto a la identidad homosexual en Japon en: MCLELLAND, Mark J . “Kamingu Auto: Homosexuality & Popular Culture in Japan ” International Institute for Asian Studies (IIAS) Newsletter, (2 9 ), Noviembre de 2002.

Bibliografía

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Lucia Salvia, nacida en Italia en 1978, es licenciada en filología y cultura de China en el Instituto Universitario l`"Orientale" de Napoli (Italia). Desde 2006 vive en Barcelona (España). Se ha especializado en Economía y Comercio internacional (Universidad de Barcelona) y en Estudios sobre Asia Oriental (Universidad Autonoma de Barcelona). Por razones de estudio y de trabajo ha vivido varios años en China. En el 2011 con la beca Ruy de Clavijo concedida por Casa Asia estuvo una temporada en Beijing para grabar un documental sobre el trabajo de los grupos LGBT en China. Ha trabajado en el sector del comercio internacional. Actualmente trabaja como traductora y está cursando estudios de medicina China de la Fundación Europea de Medicina China."